Ola de calor y dolor
Cuando tu cuerpo se mueve con libertad también lo hace tu vida.
La deshidratación, pérdida de sales minerales, fatiga muscular o cambios en los hábitos de actividad pueden provocar contracturas, sobrecargas y un empeoramiento del dolor en personas con lesiones previas o enfermedades degenerativas.
Es frecuente que durante una ola de calor aumenten las molestias en casos de:
artrosis
tendinitis
fascitis plantar
dolor lumbar (lumbalgia)
dolor cervical
lesiones musculares
dolor de hombro
dolor de rodilla
En CEMU realizamos una valoración médica personalizada para identificar el origen del dolor y ofrecer el tratamiento más adecuado en cada caso.
Según el diagnóstico, podemos combinar diferentes opciones terapéuticas como Medicina Regenerativa, Ozonoterapia o infiltraciones ecoguiadas, con el objetivo de reducir la inflamación, aliviar el dolor y favorecer la recuperación de los tejidos, evitando en muchos casos la cronificación del problema.
No dejes que el calor limite tu calidad de vida. Si estos días notas que el dolor ha aumentado o que una lesión antigua ha molestado de nuevo, es un buen momento para consultarlo.